sábado, 23 de enero de 2010

Mi heladera

-GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR.
-BRRUUUUUUUUUUUMMMMMMMM
Onomatopeyas de los ruidos que me despertaron esta mañana: mi estómago que bramaba de hambre.
Hace cuánto no desayunaba? No lo recuerdo.
Me levante descalza acomodándome mi camison (una remera de River de cuando Cavenaghi era delantero), me dirigí a la heladera. Error!...
Ahí estaba ella: vieja, sucia, cuadrada, expidiendo olor a pesar de estar vacía en su interior... Se parece a mí?
En fin... no había nada comestible, sólo agua, un huevo duro, un sachet de leche dudoso y queso azul (en realidad en su momento era queso regular).
Dicen que el contenido de tu heladera podría definirte. Entonces, qué diría la mía?
A ver.
  • Huevo duro: alimento que "tira" por mucho tiempo. (yo tiro por mucho tiempo?)
  • Queso azul: seré cara y mohosa
  • Agua: natural y sana. (juazzzzzzzz!)
En fin, en el congelador encontré la mitad de un alfajor de chocolate que se había derretido en una tarde de calor. Me lo había regalado Víctor, sabiendo que soy alérgica al chocolate. (SACRILEGIO!)
Recuerdo que vino a mi departamento
-Mirá lo que te traje- dijo y de entre sus ropas sacó un alfajor de chocolate.
SORPRESA!
No quise decirle nada, ni regañarlo porque era la primera vez que tenía un gesto de este tipo.
A las horas era la versión femenina del Increíble Hulk, pero para ese entonces Víctor ya había marchado a su casa.
-A la basura!- pensé y acto seguido lo tiré, pero no sin antes guardar el envoltorio. Algo de patética para no olvidar quién soy.

Decisión: ir a tomar unos mates en lo de mis padres. Últimamente los visito mucho, los extraño, pero aún no tomo la decisión existencial.... Me ahorraría el alquiler, bah!! en realidad me ahorraría los tramuyos que hago para escaparle al casero cada mes!

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