Ayer no escribí... tratando de asumir lo que pasó.
AY!!!!!!!!!!! destino!
Salí a bailar con mi amiga (Pao). Noche increíble!... A pesar de sentirme un moco en el suelo, tuve más levante que en mis mejores épocas. Previo a entrar al boliche con mi amiga establecimos un código, simplemente un gesto para salvar a la otra del posible "pesado". Baile, luces, código tras código... entre tantos sapos, chan! apareció el anfibio más exquisito!... Un ser alto, lindo, caballero, simpático e inteligente. El típico bombón relleno con dulce de leche. Ahí estaba él, parado cerca del DJ. Mi amiga y yo nos íbamos haciendo paso entre la multitud. Nuestras miradas se cruzaron (para ser sincera él se detuvo más que nada en mi trasero!).
Le hice un gesto a mi amiga para que nos detuviéramos cerca. Nos pusimos a bailar entre nosotras, cuando de pronto el sapo-príncipe se acercó y me dijo: "te puedo invitar a bailar unos temas?"... Proposición de los años '20.
-Perdón?- dije confundida.
-Si te puedo invitar a bailar unos temas?, nunca te invitaron a bailar unos temas - recalcó con tono bufonezco.
-Y daaaaaaaaaale.
Fue así que nos pusimos a bailar. No sé en dónde dejé a mi amiga, pero valió la pena.
(N.de R.No voy a transcribir toda la conversación, sólo voy a hacer un punteo de la info)
Nombre: Paulo.
Edad: 32 años
Trabaja como administrativo en una empresa de repuestos.
Estudió Ciencias Políticas, pero no es muy perseverante como para seguir una carrera.
Su novia lo dejó por otro después de 11 años de relación, pero él no negó que durante su relación se portó bastante mal, y excusó a su ex diciendo: "se cobró todas las que le hice".
Un tema llevó al otro y, por supuesto, a la preocupación de que se terminaba la noche y tal vez no nos volveríamos a ver... En eso que me pide el teléfono para una próxima salida, mira por sobre mi hombro y dice con euforia: "Mirá! ahí viene mi hermano del alma!".
Me doy vuelta hacia la dirección que apuntaba su mirada.
VICTOR!
Sí! era él. A ver... probabilidades estadísticas... nulas!!!... pero el destino se empeñó en jugarme esta mala pasada.
Nuestras miradas se encontraron y no supimos qué decir. Perdí la fuerza en el brazo derecho, mi corazón se había hinchado hasta tal punto que ocupó todo el pecho e impidió el paso de aire a los pulmones. Horror!!!!
-Se conocen?- preguntó Paulo
-Sí- respondimos al unísono.
-De dónde lo conocés?- cuestionó curioso
-De la vida
Paulo abrazó a Víctor del cuello y le dijo algo al oído. "Más o menos" respondió Víctor.
..............
-Salías con él? - repreguntó el sapo príncipe.
-Sí, un tiempo. (respondí ésto mientras recordaba que anteriormente le había comentado que no estaba de novia porque el chico con el que estaba saliendo no supo valorar la mujer que tenía a su lado)
-Sabés una cosa? Víctor me cortó las piernas.- dijo.
-Códigos son códigos-respondí.
-Bah! no tengo códigos con él, vos?
-..............
-Me das tu celu?
Intercambiamos números, y sapo príncipe se fue donde estaba el anfibio mutante mayor.
Yo me quedé con mi amiga, que fue testigo silenciosa de todo lo sucedido. Lo único que dijo fue: "Viste? el karma existe! el tipo se dio cuenta que podés estar con cualquier hombre riquísimo e incluso con sus amigos!".
La noche siguió y los anfibios nos rondaban como fuente de agua fresca.
Al día siguiente, sonó mi celu. Un mensaje de texto: Paulo. "Hola hermosa. Cómo estás?. Paulo".
Mi respuesta: "Buenas! cómo estas?"
Fin de conversación.
Tres horas después llamó Víctor. Discutimos. Al parecer yo conocía a su amigo. (Salimos en parejas, pero fue en nuestra segunda cita, quién se puede acordar??)
Quedamos en tomar un café hoy. Acaba de mandar un mensaje diciendo: "no puedo verte esta noche, estoy en la pileta."
No comments. Supuestamente mañana tomaremos ese café.
domingo, 17 de enero de 2010
Mi destino se las cobra
Etiquetas:
amor,
autoestima,
belleza,
depresión,
desesperación,
destino.,
sorpresa
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario