domingo, 14 de febrero de 2010

PERDÓN LA AUSENCIA!!!....
Y sí... no podía ser de otra forma, 14 de febrero, debía volver a escribir. Será que Hollywood nos impuso esta fecha para sentirnos un poquito más miserables?
De pronto se me ocurrió recordar mis 14 de febrero con Víctor. Tan sólo fueron dos, pero creo que vale la pena (nunca mejor dicho"pena") hacer alusión a éstos.
  1. Hace dos años, un poco más ilusa, y recién iniciando mi relación con Víctor, me invitó a celebrar nuestro primer San Valentín, cómo?.... yendo al Casino. Exacto. Fuimos al antro de la perdición... pero gastamos tan sólo $50 (fuimos fifty-fifty). Como era de esperarse, no ganamos absolutamente nada. Su comentario fue: "Uy! qué hediondos! me hubiera gastado esa plata en una tarjeta para el celu". Y bue'... mala suerte en el juego, buena suerte en el amor. Sabemos que éste no fue el caso.
    Después de darnos cuenta terminamos en un bar de mala muerte cuyo dueño es un amigo de él. Un antro cualquiera. Lo único bueno es que fue todo gratis. Resultado: dolor de cabeza al día siguiente por la curda.
  2. El año pasado. Después de un año de relación quise sorprenderlo. Y bue'... estaba enamorada. Hace un año atrás trabajaba como recepcionista en un hotel de muchas estrellitas (calificado así porque nunca vieron las cucarachas de la cocina ni el pollo lavado con lavandina). En fin, como trabajaba allí pedí que me hicieran la gamba con un descuento copado y reservé una habitación (una de las más lindas). Me compré un vestido soñado, lencería con la que parecía ser una modelo de Victoria Secret (y claro, pesaba 15 kilos menos y mi trasero no parecía ser una foto de los cráteres de la luna), reservé una mesa en el resto que nos gustaba a ambos (al que no íbamos seguido porque cada bocanada de aire te la cobraban al precio de la onza de caviar)...
Todo era sorpresa... Iba a pasar por casa a las 22. A las 22.15 el celu vibró. Era Víctor. Un sms: "Amor, no poder ir. Tngo flemon." (N.d.R: dedicaré un post a su ortografía, modo de pensar y estilo de vida).
Me sentí miserable, triste, engañada. Después de agazajarme con un kilo de dulce de lecho casero (cortesía de mi nona) me convencí que día de los enamorados no era más que un invento de Hollywood para hacer sentir miserables al resto de los mortales.

En fin... hace unos meses que nos peleamos y no nos volvimos a ver. Desde entonces me llegaron comentarios... chismes de amigas de mis amigas. Víctor tenía una relación paralela, la cual terminó hace un par de semanas.

Un amigo que me adora, Manu, me tiene prohibido involucrarme nuevamente en una relación... habrá que hacerle caso...

martes, 26 de enero de 2010

De eso no se habla... y mucho menos se toca!

Desde que tengo uso de razón me han dicho que "eso" que está ubicado al sur es terreno prohibido, algo que esconder, y que debe ser tratado con mucho cuidado.
-Es tu tesoro- habrá dicho en algún momento mi madre.
-El verdadero amor no te querrá si haces casting de sábanas, estarás "usada"- diría una amiga que es la copia exacta de Susanita.
Es más... nos cuesta hablar de ella. La bautizamos con distintos nombres para ocultar que nos estamos refiriendo a ella.
*Cuchuflita.
*Conchis/a
*La nena
*La amiga

Cuando era niña, mis padres se referían a ella como "la tuna"... what's?
Exacto.
La RAE define tuna como: Especie semejante a la higuera de tuna, silvestre, con más espinas y fruto de pulpa muy encarnada.
Entonces... mi amiga es silvestre, tiene espinas y su fruto está encarnado??
Ay!... bendita psiquis femenina...
A nosotras nos enseñaron que la "amiga" es sucia, fea, hedionda, mala, que no se toca... mientras que a los nenes les inculcaron un amor incondicional por su "amigo"... es lindo, es digno de ser mostrado como la más increíbles de las obras de artes, que su existencia provoca interminable felicidad...
Entonces... no hay más que aceptar esta realidad?... nooooo! jamás! desmistifiquemos al famoso tótem, derrumbemos el obelisco, y glorifiquemos a esa flor!!!!!

lunes, 25 de enero de 2010

Si no te demuestra amor es por algo...

Ayer me quedé en casa viendo un par de DVD's...
Comedias románticas, para variar. Y sí... cuando estamos depres, qué hacemos? escuchamos música lenta, de amores no correspondidos y las cantamos al unísono a todo lo que dan nuestros pulmones; comemos como bestias porque es nuestra catarsis (idiotamente nos enseñaron que "panza llena, corazón contento"); y por supuesto, vemos pelis románticas... que nos hacen sentir peor porque Hollywood siempre le crea finales felices, y saben qué?... la mayoría de las veces no es así.
En fin...
  • If only: una peli en la que el pibe no valoraba a la mujer que tenía a su lado (deja vu), no tenía en cuenta las cosas que le gustaban, ni las cosas que le era importante. La noche del concierto de graduación de la chica (era músico), él toma la decisión de "seguir" con la relación, y ella con lágrimas en los ojos se niega y dice "no, no, porque quiero ser amada y no adorada". Dice ésto y se marcha en un taxi. A pocos metros el taxi choca y ella muere. Recién ahí es cuando se da cuenta de todo, de cuanto la amaba. Al otro día, él se despierta y vive el mismo día. Es decir, tiene la posibilidad de cambiar la histo, y no sólo eso, hasta te enamora el muy HDP! No voy a contar el final.
  • Simplemente no te ama: Me encantó! No voy a contar nada... simplemente, la recomiendo. Hay ciertos puntos que me quedaron revoleteando por la cabeza.
Desde chica cuando un nene nos maltrataba y nos hacía llorar con sus maldades, nos hacían creer que era porque el hijo del demonio estaba profundamente enamorado de nosotras. Será que desde entonces creemos que cuando un hombre nos maltrata, es porque muy en su interior nos quiere pero no sabe cómo demostrarlo, es que él es muy duro, viste? y seguramente no quiere espantarte con su forma de ser sensible.
Será que un tipo no se quiere comprometer porque quiere respetar tu liberación femenina y no quiere que te sientas "suya"... que no seas la novia "de", porque valora tu superación y no quiere cortarte las alitas?.
Será que no llama (cuando dijo que lo haría) para crear más tensión e interés de tu parte? (más allá que sabemos que eso no es cierto, miramos el teléfono obsesionadas, nos llamamos a nosotras mismas para ver si realmente funciona o no, e incluso inventamos centenares de cosas para excusarlos por su falta de palabra).
Será que no te dice "te amo" porque prefiere demostrártelo con actos? o en su defecto al revés: Será que no te lo demuestra con los actos que vos valorarías pero que para él son LOS actos?...
AY!!!!! El error es de nuestras madres que nos contaban de niñas las andanzas de la Cenicienta, Blanca Nieves, la Bella Durmiente, y todas esas tilingas que esperaban a sus príncipes azules que las viniera a rescatar. Pero lo que nuestras madres jamás nos dijeron es que los príncipes azules DESTIÑEN!!!!!!.
Y qué podemos decir de las canciones con las que nos entretenían?...
"Arroz con leche, me quiero casar con una señorita de San Nicolás, que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar"...
Es decir, el manifiesto machista!!!!!! No sólo tenés que vivir en un lugar copado, sino qu tenés que saber hacer toditas las tareas del hogar, y como si eso no fuera poco: abrir la puerta para ir a jugar!!!!!! (como si no supiéramos a que hace referencia).
Hoy digo: BASTA DE HOMBRES! BASTA DE TÁCTICAS Y ESTRATEGIAS PARA ESTAR A SU LADO... NO VALE LA PENA.

sábado, 23 de enero de 2010

Mi heladera

-GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR.
-BRRUUUUUUUUUUUMMMMMMMM
Onomatopeyas de los ruidos que me despertaron esta mañana: mi estómago que bramaba de hambre.
Hace cuánto no desayunaba? No lo recuerdo.
Me levante descalza acomodándome mi camison (una remera de River de cuando Cavenaghi era delantero), me dirigí a la heladera. Error!...
Ahí estaba ella: vieja, sucia, cuadrada, expidiendo olor a pesar de estar vacía en su interior... Se parece a mí?
En fin... no había nada comestible, sólo agua, un huevo duro, un sachet de leche dudoso y queso azul (en realidad en su momento era queso regular).
Dicen que el contenido de tu heladera podría definirte. Entonces, qué diría la mía?
A ver.
  • Huevo duro: alimento que "tira" por mucho tiempo. (yo tiro por mucho tiempo?)
  • Queso azul: seré cara y mohosa
  • Agua: natural y sana. (juazzzzzzzz!)
En fin, en el congelador encontré la mitad de un alfajor de chocolate que se había derretido en una tarde de calor. Me lo había regalado Víctor, sabiendo que soy alérgica al chocolate. (SACRILEGIO!)
Recuerdo que vino a mi departamento
-Mirá lo que te traje- dijo y de entre sus ropas sacó un alfajor de chocolate.
SORPRESA!
No quise decirle nada, ni regañarlo porque era la primera vez que tenía un gesto de este tipo.
A las horas era la versión femenina del Increíble Hulk, pero para ese entonces Víctor ya había marchado a su casa.
-A la basura!- pensé y acto seguido lo tiré, pero no sin antes guardar el envoltorio. Algo de patética para no olvidar quién soy.

Decisión: ir a tomar unos mates en lo de mis padres. Últimamente los visito mucho, los extraño, pero aún no tomo la decisión existencial.... Me ahorraría el alquiler, bah!! en realidad me ahorraría los tramuyos que hago para escaparle al casero cada mes!

jueves, 21 de enero de 2010

Los hombres de mi vida

En una de esas noches de insomnio donde parece que la nada sucumbe la mente, pero paradójicamente una hecatombe de problemas te taladran la cabeza, decidí dejar todo de lado y autopsicoanalizarme.
Por qué un ser estúpido me quita el sueño, provoca que coma incontrolablemente y pone mis nervios al límite de lo relativamente normal?
Recapitulemos, un idiota al que amé, me trató como gata barata. Por qué lo permití? Era consciente de eso? Acaso es verdad que el amor me encegueció tanto?
A ver...será que siempre me pasa lo mismo?
Desde que tengo memoria lloré porque el maldito cupido se quedaba sin flechas justo en el momento de apuntarle al chico.
4 años: Mi primer amor. Lindo, picarón, divertido, amigo, lo miraba y mi boca dibujaba una sonrisa como un reflejo automático. Pero había un problema: pertenecía a otra mujer. Y lo que era peor, esa mujer era mi madre. Como cualquier niña, mi primer enamoramiento fallido fue mi padre. Fin de la relación.
5 años: Ya superada mi primera desilución amorosa, conocí en el Jardín de Infantes a Walter Provenzano: alto, flaco, ojitos picarones... herrrrrrrrmoso y muy HDP. Sí! todas mis compañeritas le moneaban, le regalaban alfajores para la merienda. Un genio!... y sólo tenía 5 años. Él nunca se enteró que me gustaba. Ahora, mi actidud con él: me ponía nerviosa cuando se acurrucaba a mi lado a dormir la siesta; me tiraba el pelo y me machucaba los dedos con los pupitres, pero yo tomaba esa violencia como un gesto de amor... pero nuestra relación terminó cuando mi padre me privó juntarme con él después de presenciar el famoso "callejón de los naranjos", en la que a la que le pegaban era a mí. Fin de la relación.
8 años: Leonardo Quiroga. Era mucho más grande. Tenía 13 años!!!! Cómo me gustaba! Cuando le conté a mi mamá, ella me miró y me dijo: "Qué???? ese pendejo es hijo de Quiroga!... él y tu papá se odian!." Ok. Lo hizo más interesante! Amor prohibido. Pasaron los meses y él me parecía cada vez más lindo. Y un día, de pronto, toqué el cielo con las manos: en una fiestita de la escuela me habían elegido para bailar con él una chacarera!. Wow! mi angelito de la guarda había escuchado lo que le pedía cada noche abrazando a mi "Coni", una coneja de peluche destartalada que me acompañaba desde mi nacimiento.
Estaba muy feliz cuando me dieron la noticia!... pero como todo, duro poco. Menos de un día. Qué sucedió?. Simple. Leo no quería bailar conmigo. Claro!!! Cómo iba a bailar conmigo?! Él, el chico más lindo. Y yo, una seudo nerd, gordita, con lentes y estrabismo, y con cientos de trenzas con las que mi madre me peinaba para evitar así el contagio de piojos. Me enteré de ésto al escuchar una conversación que mi madre (quien era maestra de esa escuela) mantuvo con el director.
-No puedo hacer nada al respecto, el niño es quien se niega a bailar - dijo el director.
-Pero no se puede hacer nada? Yani está muy ilusionada, hasta me hizo comprale todo el vestuario
-No sé que decirle. Leonardo quiere bailar con Ana. (la chica más linda y rica de la escuela)
-Ya veré cómo le digo.
Solución: jamás me dijo nada. El día previo a la fiesta, mi madre preparó unos tallarines exquisitos, una torta de chocolate y unas galletitas de avena para tomar la leche. El problema?: soy celiaca. El día de la fiesta me levanté super descompuesta, apenas podía pararme y mi mejor amigo era el inodoro. Fin de la relación.
13 años: Gastón Almeyda. Un alumno de mi mamá. Lo conocí un día en el que fui a visitarla. Ahí estaba él, sentado en el primer banco. Flechazo al instante. Durante el recreo, jugamos, nos llevamos increíblemente... A la semana siguiente quise repetir la visita, pero mi madre me lo prohibió. Motivo: las alumnitas le dijeron que me habían visto darle un beso en el recreo. Fin de la relación.
14 años: Marcelo Castro. Mi primer novio. Él tenía 19 años, morocho de ojos verdes, 1,70, tímido. Es más, creo que fui yo quien lo avanzó (pero shhhhh! es un secreto). Estuvimos de novios 6 meses, mis padres no sabían nada. Él era muy pobre, siempre usaba la misma ropa para ir a la escuela, recuerdo que sus zapatillas estaban a punto de romperse dejando al descubierto su dedo gordo. Fue la relación más dulce que recuerdo. Incluso él, para verme, se subía en su bicicleta y andaba 15 kilómetros y así lograr encontrarnos en algún lugar furtivo lejos de la mirada de alguien que conociera a mis padres. En la escuela, nos salíamos de clases e íbamos a caminar.
Pero un día, alguien nos vio. Mi papá jamás se había enojado tanto conmigo. Era agosto. Al otro día, falté a la escuela, también al día siguiente, y al siguiente. Mis padres habían decidido que rinda libre las materias y que al próximo año me cambiarían de escuela.
Jamás volví a verlo, ni tampoco a mis amigas. Una de ellas fue a la escuela en la que trabajaba mi mamá y le entregó una cartita. Decía cuánto me extrañaban y que Marcelo no paraba de preguntar por mí. Hace un par de años me enteré que era el casero de una finca. Fin de la relación.
16 años: Mario Carabajal, compañerito del colegio. Estaba muy enamorada de él. Su forma de ser me mataba, me reía de sus chistes malos y de sus ocurrencias atípicas. Nos hicimos muy amigos, nos contábamos todo (bue'.. casi todo) Un día en plena clase, una amiga me dice: "Mirá, Mario no te puede sacar los ojos de encima"... muy disimuladamente, miré y era cierto!!!!!!!!!!!!!. Mi corazón parecía loco atormentado. No podía esperar a que el reloj diera la hora de salida, que era el momento que más disfrutaba del día: compartíamos el camino a casa. En la salida, como todos los días, nos fuimos caminando juntos.
-Tengo que decirte algo- tiró nervioso Mario.
-Si?
-Estoy enamorado-
-......- no dije nada
-De Anto.
Cuando pronunció esas palabras un sudor frío corrió por mi cuerpo, no sabía qué hacer, la tierra no me tragó ni el colectivo se lo llevó puesto. Qué hacer??... Consejos, sólo consejos. Y sí, era Yanita, su amiga Pocha.
Al tiempo, Anto (la chica que me dijo que Mario estaba mirándome) se puso de novia con Mario.
20 años: Martín. Mi primera relación trágica. Él tenía 28. Diseñador gráfico, hermoso, simpático, inteligente y soltero (raro). Nos pusimos de novios y a los 6 meses todo terminó. Por qué?... lo ví echo un nudo ciego con una tilinga en un boliche. Me le acerqué, lo saludé. Su reacción? se quedó duro (y no del mejor modo!). Era su novia (obviamente, no lo sabía). Hacía 5 años que estaba de novio. Y sí, un HDP. Pero ahora, casado y con un hijo. Fin de la relación.
25 años: Víctor.


Conclusión: jamás he tenido una relación que valga la pena recordar.

miércoles, 20 de enero de 2010

La familia...

Los días han pasado, ya me dí cuenta que todo terminó. Realmente todo acabó.
Optimismo?: Me saqué una mochila de 95 kilos.
Hoy me levanté con esa actitud. Abrí los ojos (bah!, en realidad... hice el intento. Mis párpados hicieron un esfuerzo inmenso por despegarse, estaban "enguatados", casi traslúcidos), el sol se colaba por mi ventana (lo que en algún momento fue una ventana, ahora está clausurada con la montaña de ropa sucia que debí lavar hace tiempo), el día parecía ser otro.
Me desperecé, mientras que mi estómago se quejó estrepitosamente. Hice memoria y me dí cuenta que hacían dos días que no comía... 48 horas son alimento, higiene, ni laburo!!!!!!!!!!!
Ok. Era momento de tomar las riendas de mi vida. Me vestí - en realidad me dejé el pantalón del pijama, sólo me cambié la remera porque estaba un poco dudosa-, me lavé la cara, me peiné-o hice el intento- y marché al único lugar en el que me siento segura: la casa de mis viejos.
Qué puedo decir de ellos?

Ambos son raros, aunque quién no piensa eso de sus padres?
Mi madre, una mujer dedicada, buena, indefenza, capaz de dar todo por mí. Pero es muy recta, considera que la virginidad es un valor extremo y que si una lo pierde, jamás va a lograr encontrar el amor.
Mi padre, la antítesis... pero igual de correcto. Su lema: Las personas enfrentan compensaciones. No existen almuerzos gratuitos. (Decímelo a mí).
Llegué a mi casa (hogar... esa es la palabra) con el bolsón de ropa sucia. Apenas entré, ese aroma a casa, al lugar donde pertenezco. Ví a mi madre sentada tomando mate, ahí, sin decir nada, con la mirada perdida. La abracé y me puse a llorar. Me sentí como cuando era niña e iba corriendo a los brazos de mamá para que me consolara porque me habían roto mi muñeca favorita. Mi viejita tomó mi rostro entre sus manos, secó con cuidado maternal las lágrimas y simplemente me invitó un mate.
No hablamos de nada... ella ya lo sabía. Me preparó una vianda para cada día de la semana y me mandó al mundo exterior.
Cuidado de madre... eso era lo que necesitaba.
Pensar que antes aborrecemos a nuestras madres... y después son nuestras mejores amigas.
En fin...
Mañana me junto con un ex jefe. No sé qué querrá.

Me voy a dormir... Mi casa está sola, pero mi panza llena. Y como dicen: Panza llena, corazón contento.

lunes, 18 de enero de 2010

No existe el príncipe azul... a lo sumo hay un ente que destiñe

Y sí... creo que no sólo toqué fondo, creo que cavé tanto que estoy a punto de llegar a China. Lástima que ya quedó fuera de onda la moda oriental.
Me reuní con Víctor a tomar el famoso café. Si tuviera que resumir nuestra relación en una signo, creo que sería ese: un café. Tal vez porque él es así, le encanta perder el tiempo mirando la gente pasar a través de la ventana de ese sitio que dejaba mucho que desear. Típico comportamiento de un jubilado pero metido en el cuerpo de un hombre de 30 años, creo que si no lo viera en esa confitería gastaría sus mañanas en algún parque dándole de comer a las palomas.
Hablamos durante horas... cinco para ser más exacta. Primero tomamos un cortado mientras hablamos de nuestras vidas en general, sus cosas, las mías, pero no hicimos alusión a las "nuestras"... no voy a caer en la cursilería barata de decir que "uno + uno= uno"... basura.
Fue una de esas charlas existenciales en las que "desnudamos" nuestras almas... jjajajaja!!!! No! todo lo contrario!... ninguno de los dos quiso tocar el tema, y para colmo de males, se me hacía tarde para el trabajo. "Ya está", pensé. "Tengo que darle un corte a ésto, cueste lo que cueste"... (N de R.: un día de suspensión en mi nuevo trabajo)
Hablamos, hablamos, hablamos... maldita oratoria. Cómo me hubiera gustado comerle la boca de un beso. Pero no... me contuve...
AY!... Cómo costó! Las pupilas de sus ojos verdes se dilataban, mientras un mechón caía sobre su frente. Estaba más flaco y bronceado. (Va casi todos los días a la pileta a levantar minas... me lo confesó )
Temas de los que hablamos:
1. Él
2. Él
3. Él
4. Su trabajo
5. Su familia
6. Sus próximas vacaciones
7. Toda su realidad
8. Él
9. Él
10. Y más él

Después que se cansó del monólogo, hablamos de "él y yo", no de "nosotros".
Dijo que el verano está hecho para "mujerear", hay mucho sol y poquísima ropa, sale todas las noches y no quiere compromisos (bah! nunca lo quiso). Qué me hizo pensar que en algún momento me quiso?...
Se lo pregunté.
"Obvio que te quise... pero sólo un poquito".
(Exacto!)
Juro por mi madre que no lloré, ni siquiera hice el amague. Pero la vena de mi cuello latía como loca, si la miraba muy fijo seguramente explotaba. "Te sentís bien?"
-Cómo querés que me sienta pedazo de tarupido!... Obvio que me siento bien, bodoque de mierda!- pensé, no lo dije.
Una cosa llevó a la otra y continuamos el café con un almuerzo. Él ordenó canelones de jamón y queso, mientras que yo una ensalada. (Estoy a dieta... régimen de boludos, eso debería hacer). Cuando el mozo llegó con la comida, el se echó el primer bocado e hizo el típico chiste: lo masticó bien para luego decir: "tengo algo para vos" mientras me muestra toda la comida masticada dentro de su boca... PUAJJJJJJJJJJJ!
Un hombre de 30 años con un sentido del humor de un niño de cuatro años. Y pensar que hace un par de meses cuando fuimos a un casamiento y bromeó con ésto en plena cena... y yo consideré que era ADORABLE!!!!!!!!!
Es al pedo... una se enamora del Che Guevara y después pretende sacarle la boina y afeitarle la barba.
-Por favor, Víctor. Comportate.
-Uh, qué ortiva.
-Qué nos pasó? Víctor, de estar excelente ya no nos podemos ni ver.
-Con vos fue la mina con la que más tiempo estuve.
-Sí, pero eso porque soy cabeza dura y muy perseverante. No te eches la parte, la relación que tuvimos fue por mí.
-Y por la cama
-Estamos hablando de la relación en sí, Víctor. Date cuenta. Es más que sexual, es haber compartido dos años de relación, momentos, pensamientos, sentimientos. Muchas cosas.
-Yo te quise y tal vez después con el tiempo me de cuenta que en realidad vos fuiste la mujer de mi vida, la ideal para mí, pero en este momento no quiero nada serio. Estoy muy cómodo con mi vida. Pensá: llego a mi casa y está mi mamá que me tiene todo, me plancha, me lava, me hace de comer, me cuida; tengo a mi gata (refiriéndose a su mascota felina, aunque siempre anda gateando por otro lado), estoy tranquilo. Me entendés?
Te está latiendo mucho la vena del cuello. Estás bien?

Sí, estaba bien. Había comprendido cuán ciega había estado todo este tiempo. Besando a un sapo príncipe que jamás perteneció a la realeza. Un Peter Pan.

Estuvimos hablando casi 5 horas. Ya cansados, la comida convertida en un mazacote dentro de la panza, él le dio fin a la charla con un: "y si recordamos viejos tiempos?"
A lo que respondí: "no soy depósito de semen de nadie, ni boyscout con el lema 'siempre lista', olvidate".
Se sonrió, y todo terminó ahí.
Ah... Yo pagué el almuerzo, él olvidó su billetera.