Segundo día de gimnasio, a transpirar la camiseta, mi amorrrr!
Me duelen hasta las pestañas! Por qué me "achanché"?... antes podía hacer tres horas seguidas de gym e irme trotando de ahí hasta mi casa, y ahora agradezco la existencia del control remoto así evito el laaaargo viaje de levantarme para cambiar el canal de la TV.
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Él llamó. Victor. Hice tripa corazón y no atendí... el primer llamado. "La carne es débil", "Burro que hizo daño...", "Pájaro que comió...", "Tanto va el cántaro al agua que un día se rompe"... en fin, todos son dichos típicos de mi nona y que hoy se cumplen una tras otra de sus profesías.
-Hola- De mi garganta salió el saludo más desgarrador y desinteresado que puede inventar.
-Hola, cómo estás?- dijo con voz extraña.
-Bien.
(Silencio incómodo, ninguno de los dos sabía cómo seguir la conversación.)
-Te llamé para saber cómo estabas.
-Bien.
-Ah.
-Necesitas algo?
-No. Te extraño.
Qué puedo decir?... cuando escuché su voz, mi corazón se estrujo. Quedamos en un último café en nuestra confitería, ese lugar en el que nos conocimos, donde nos dijimos un montón de cosas bellas y donde tuvimos nuestro primer simulacro de ruptura.
Paso a describirlo:
Víctor, un "chico" de 30 años, sin carrera ni profesión precisa. Nunca tuvo una relación estable, es el clásico "pirata". Ganador.
Físicamente es atractivo, rubio, ojos verdes, relativamente alto, con una sonrisa que te mata. "Más entrador que la miseria". (Gracias nona!)
Después de dos años juntos, hoy recapitulo nuestra relación y me doy cuenta de que no hablabamos mucho. Necesito precisar qué hacíamos?.
La única vez que traté de tener una conversación de algún tema profundo, él se limitó a guardar silencio y a dejar su mirada perdida en un punto (en qué habrá estado pensando?).
Confundía a Sabina con SabinO, escribía "hola" y "hoy" son H... y bue' al fin y al cabo son mudas, o no?. Cuando yo trataba de hablar de arte (materia pendiente en mi vida), él simplemente comentaba que su peli favorita era "American Pie", nunca leyó un libro si no se lo exigió en su momento la escuela, su música favorita es la cumbia villera.
Cómo hablarle de "Citizen Kane", de Serrat, de "La peste"...
Pero ahí estuve, puntual a las 10 am, en nuestro café.
10.05
10.15
10.30
10.32: le mandé un mensaje de texto: "estoy acá"
10.35: su respuesta: "No llego, me fuí al Dakar con los chicos".
WHAT'S?????????????????????????????????????????????????????????????????
Exacto... "No llego, me fuí al Dakar con los chicos"
Ok.
No voy a mencionar que pasé una hora y media en sesión "belleza", depilación (brasilera, exacto! y mis cejas dejaron de estar unidas y mi bigote dejó de ser el de Dalí). Tampoco diré que cambié mi outfit 8 veces: pasé de jeans a pollera, de pollera a vestido, de vestido strapless a solerita, de soleritaa mini con camisa, después de camisa a remerita, de remerita a topcito....
No comentaré que me planché el pelo para disimular el horror que hicieron con mi cabello, ERROR!!! así fue como descubrí los tijeretazos del hombre manos de tijera con parkinson... Tuve que mojarme el pelo nuevamente para volver a la motocidad....
Y el maquillaje??... bien, gracias. Me saqué los anteojos y me puse lentes de contacto... me punsé los ojos adrede por este idiota que me mandó un mensaje de ese calibre??????????????
Sí, me depile, vestí, maquillé, peiné... soporte un viaje en subte toda apretujada y a un tipo haciéndome un examen de amigdalas por el trasero, sólo por un tipo que me deja plantada?
Y así fue como volví a mi departamento con un único objetivo: Terminar el kilo de helado de chocolate granizado que quedaba en mi heladera.
martes, 12 de enero de 2010
¿El último café?
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